Mentira

¿Por qué mentimos? Ya sea para evitar herir a alguien o para escapar de situaciones complicadas, mentir se ha convertido en una cosa más de las que hacemos diariamente, como comer, dormir y respirar. Pero, ¿alguna vez alguien se ha preguntado cuál es el efecto de esconder constantemente la verdad?

Como pasa con nuestra dieta y lo que comemos, las cosas que hacemos tienen un impacto en nuestra vida. Y todos estos comportamientos que aprendemos desde nuestra infancia nos van modelando de tal forma que ni siquiera nos damos cuenta. Está tan arraigado en nuestras mentes que lo aceptamos como parte de lo que somos. Noticia de último minuto: ¡no lo es!

Cuando empiezas a envejecer te comienzas a sentir raro. Una pequeña voz enterrada al fondo de tu cabeza te grita desde la oscuridad. La mayoría de la gente ignora esta advertencia y sigue viviendo de la forma que lo han hecho hasta ahora, incluso si este extraño evento se produce más de una vez en el transcurso de sus vidas. Es más fácil, al parecer, ignorarlo. ¿Pero qué pasa si no quieres hacerlo? ¡Pues deja de mentir!

Puede sonar imposible, pero se puede vivir sin mentir. “¿Cuáles son los beneficios de esto?”, te preguntarás. Bueno, al principio puede tener algunas contraindicaciones que te harán dudar de tu decisión. Luego te das cuenta que es posible y que tiene varias recompensas. La primera (y más importante) es que esta vocecita que te molestaba no lo hará más. Y no es porque desaparece: se convierte en ti. Porque, verás, esta voz es en realidad tú. Sí, tú. Mentirle a los demás es engañarte a ti mismo, y cuando ya lo has hecho muchas veces, te pierdes. Claro, de vez en cuando despiertas de tu parálisis y tratas de escapar de la tumba en la que te enterraste a ti mismo dentro de tu cerebro, pero es mucho más fácil seguir funcionando de la forma que lo habías estado haciendo hasta ahora… ¿o no?

Yo hace un rato que dejé de mentir. Es muy difícil hacerlo por completo porque es una convención social y, de vez en cuando, un poco necesario. Pero cuando tienes éxito, comienzas a notar cambios de inmediato. Te sientes más cómodo contigo mismo, porque ahora sabes quién eres, y tus interacciones sociales se vuelven más saludables. Dejas de lado gente y relaciones que no eran buenas para ti, y abandonas toda clase de malos hábitos. Y, aunque no lo creas, te empiezas a sentir mejor. Es más, comienzas a sentir de verdad. Porque mentir para vivir no es más que vivir una mentira. ¿Quieres vivir una mentira? Entonces anda al cine. ¿Quieres sentirte bien? La honestidad es el secreto.

Publicado originalmente en Publimetro Chile.

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