Responsabilidad

Todos en algún momento de nuestras vidas hemos cuestionado nuestra existencia. No tener el trabajo o la profesión que queríamos, la pareja perfecta o un cuerpo envidiable; nos hace sentirnos mal y nos lleva a un estado de frustración que a veces deriva en cosas más graves, como la depresión. Pero, ¿cómo llegamos a esto?

Es muy fácil culpar a las circunstancias que nos han rodeado o a alguna entidad superior que se ha encargado de hacer de nuestra vida un Infierno. Si fuera así, no seríamos más que títeres del Destino; víctimas de fuerzas misteriosas que juegan con nosotros sólo por diversión. Entonces, ¿qué sentido tendría vivir? Ninguno. Por suerte, la situación es mucho más auspiciosa.

Somos seres racionales, y como tales contamos con un enorme poder: decidir. Tenemos aquí y ahora la posibilidad de cambiar nuestro mundo, nuestro camino. ¿No te gusta tu trabajo? Búscate otro o trata de darle un nuevo enfoque para hacerlo más agradable mientras encuentras algo mejor. ¿No te sientes satisfecho con tu pareja? Siempre puedes terminar esa relación, estar atrapado ahí no te hace bien ni a ti ni a la otra persona. ¿Estás pasado de peso? Nunca es tarde para comenzar a hacer ejercicio y tener una dieta más saludable, ¿no crees? Y puedes hacer lo mismo con casi todos los aspectos de tu vida. Tienes la posibilidad de cambiarlos si lo decides.

En su mayoría, los distintos ámbitos de nuestra vida son responsabilidad de nosotros mismos. Dejarse llevar por la corriente, seguir al pie de la letra los consejos u órdenes de otros o simplemente “ser quedado”, es decidir de forma consciente o inconsciente que los demás o las circunstancias tomen las riendas de nuestro camino. Así, inevitablemente llegaremos a cuestionarnos todo y caer en un hoyo del que muchos no pueden salir.

Mira tu vida. ¿Te gusta? Si tu respuesta es “no”, no está todo perdido. Puedes cambiarla cuando quieras, la decisión está en tus manos. La responsabilidad de asumir el control de las cosas es completamente tuya. Suena difícil, pero tiene una gran recompensa: tu felicidad.

Publicado originalmente en Publimetro Chile.

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